Año seco. Sin agua. Esto significa problemas e incertidumbre para todos los actores ligados a la producción agrícola. En nuestra región, dependemos directamente de la cordillera de los Andes. Y, al no nevar lo suficiente, el año es hidrológicamente catalogado como seco a muy seco. Nuestra nota de tapa de la semana pasada informó la evaluación de las superficies nevadas provistas por el sensor MODIS. Hay un déficit importante de precipitaciones nivales en altura.